La economía no miente. Éste es un dato objetivo.
Es, además, el título de este libro en el que
Guy Sorman argumenta por qué «sólo hay una
economía acertada: la que funciona». Ésa es
la economía liberal, la economía de mercado;
es decir, la que impulsa el crecimiento con
competencia, instituciones sólidas, libre comercio,
moneda estable, innovación, formación y un
Estado del bienestar eficiente. La economía
socialista se hundió porque «en el socialismo
el Estado hace como que paga a los trabajadores
y éstos hacen como que trabajan».
Sorman analiza qué economías funcionan, cuáles
no, y cuáles funcionan sólo a ratos. Lo hace con un
repaso a lo acontecido en los últimos años en países
como Argentina, Chile o Brasil en Latinoamérica;
China, las dos Coreas, Japón, India y Taiwán en
Asia; Rusia y el bloque del Este tras el desplome
soviético; Turquía, y, por supuesto, Europa y Estados
Unidos. La economía no miente avisa de los riesgos
de la actual crisis: «Hay algo peor que eludir la
realidad; la intervención pública a destiempo
puede hundir una economía en la depresión». El
motivo de los errores es conocido: «En tiempos de
crisis suele resurgir el pensamiento mágico y borra
la racionalidad alcanzada; la demagogia y el
pánico pueden anular las enseñanzas de la ciencia
económica».