Fecha de Publicación: Abril 2008
Resumen
Los Acuerdos de Maastricht de 1991 definieron la futura Unión Monetaria como
un área de estabilidad para lo que se establecieron condiciones estrictas de
incorporación a los Estados miembros. Tales condiciones eran las siguientes: alto grado
de estabilidad de precios, finanzas públicas en una situación sostenible, estabilidad
cambiaria y niveles adecuados de tipos de interés a largo plazo. La convergencia hacia
la senda de estabilidad quedaba confiada a la voluntad y a las decisiones de cada
Estado miembro, si bien sometida a la supervisión de los organismos comunitarios.
El reto para España en 1996 era fenomenal dado el estado de la economía y las cuentas
públicas que heredaba el primer Gobierno del Partido Popular. Pocos confiaban en aquel
entonces en la capacidad de España para superar el reto. Sin embargo, gracias
a un fuerte liderazgo que confiaba en la capacidad de nuestra economía, se pudo hacer
realidad en España en un tiempo récord la estabilidad económica y, con ella, entrar
desde un primer momento y con todos los honores en la Unión Monetaria.
España con el euro se situaba a la cabeza de Europa.